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martes, 14 de agosto de 2012

La Mentira






 Angélica cogió una copa de vino, y la miró detenidamente. Trataba de buscar en ella algo que la reviviera en ese instante. No había nada que la hiciera reaccionar, se sentía perdida. Una mentira piadosa había sido la culpable de todo lo que le estaba pasando ese día. Por mucho que ella le había dicho, no era suficiente para que Alberto la perdonase. Ya no confiaba en ella. Se había roto la magia; ese hilo invisible que los unía, y que por muchas vueltas que diera la vida, por muchos nudos que se le hicieran jamás se partiría. Cerró los ojos, como queriendo borrar todo lo que vivió, la imagen de Alberto enfadado, gritando mientras cogía sus cosas. Aún resonaba en sus oídos el golpe de la puerta cuando éste salió de casa.
   Ella seguía mirando la copa de vino tinto, rojo como la sangre. La suya le hervía en las venas después de toda la ofuscación. En el otro lado de la mesa estaba la copa de Alberto, sola en una esquina al lado de la botella. Una  botella de vino tinto, que pretendía ser el elixir de una noche de amor, una noche que la desventura tornó en desidia. Alberto se sintió engañado, ninguneado cómo si Angélica hubiera estado jugando a dobles con él y con su ex pareja.
  Cogió la copa de vino, y después de secarse las lágrimas, la llevó a sus labios y bebió. Luego, levantó la copa y la miró para ver los destellos granates, olió el aroma intenso afrutado y con un toque de vainilla. Volvió a beber, era fresco, ligero y con la acidez justa. Se sintió aliviada, al menos sus nervios se relajaron un poco; el vino le ayudó a aguantar el envite del llanto. Se dejó caer en el sillón, en silencio, con la mirada perdida en ninguna parte. Sus pensamientos alborotados, como también lo estaba el salón. Por más que se preguntaba a sí misma, no entendía cómo había acabado la noche así. Cada uno por un lado y la mesa puesta con las copas de vino que eran los únicos testigos de lo que allí había pasado. Dos copas tulipas, que parecían que se reían burlonas de toda la escena. Nunca imaginó que acabaran las cosas así, era la única persona que de verdad le había interesado en la vida. La única que le había enseñado lo que significaba que la quisieran. El único hombre con él que la palabra amor tenía significado. Por no hacerle daño, retrasó contarle una cosa, y fue su perdición, el creía que otras veces también le había mentido.  El llanto acampó de nuevo por el rostro de Angélica, entre suspiros y sollozos se quedó dormida con las primeras auras del día.
   La cerradura de la puerta crujió con el giro de la llave desde el exterior. Alberto llegó a la casa y se encontró todo tal y como la noche anterior se había quedado. Lo único diferente era la botella de vino ya vacía, tirada en el suelo junto al sillón donde dormía Angélica. Su copa de vino, estaba intacta en el mismo sitio donde la puso la noche pasada. Corrió las cortinas y se sentó en el sillón situado al lado del que ocupaba Angélica. En silencio esperó que ella se despertara, sin decir ni una palabra. Un mal entendido no podía acabar con cuatro años de amor, él no la quería perder.
  Los rayos del sol entraban por la ventana, acariciaban la cara de Angélica haciéndola si cabe más hermosa a los ojos de él. Despertó y lo vio sentado en frente de ella, no supo qué decir. Alberto se levantó y la cogió por sorpresa de la cara, y la besó en los labios y luego en la frente.

14 comentarios:

  1. Hola a todos, os dejo otra reposición (os voy a aburrir con tantas...) espero que os guste.

    Gracias por estar ahí.

    Un abrazo muy grande,

    María Eva.

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  2. Me encanta leerte, precioso relato Eva.
    Te dejo un fuerte abrazo,Bonita noche!

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  3. precioso relato y gran lección de amor... el amor es saber entender y sobre todo saber perdonar. aunque claro me has dejado cuál fue esa mentira piadosa... un saludo.

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  4. enamorado relato María Eva, y maduro
    pero sobre todo madura es la reacción del ofendido... quién no ha mentido alguna vez?
    reestablecer la confianza cuesta, pero no es imposible
    todo depende del tenor de la mentira supongo

    hay algunas que se dicen para no dañar a quien se ama, y otras que son francamente todo un horror


    abrazo y feliz miércoles, acá es feriado

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  5. Hay mentiras que separan y otras que unen, y aunque perdonar es divino, entender es de humanos.
    Buen relato María Eva.
    Te dejo un beso

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  6. Estupendo relato María Eva. tengo aprendido que no hay que decir ningún tipo de mentiras, ni tan siquiera piadosas, pero así es la vida. Muy buena reacción ante la decepción de que Angélica sin mala intención produjo a Alberto.
    Gracias
    Te dejo mi ternura
    Sor.Cecilia

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  7. Creo que ya te he dicho que me alegro de tus reposiciones, María Eva.

    Me has gustado este relato por lo verosímil del andamiaje de la historia y lo ajustado que está su final a una acción real.

    Gran relato.

    Un abrazo,

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  8. La mentira esta entre nosotros, disfrazada de diferentes formas, no me gusta ninguna de ellas, nunca esta bonita, nunca es amable, nunca resulta simpática, es antipática, desagradable y duele mas que la verdad.

    Felicidades por el relato y el blog en general desde Cataluña.

    Salut,

    Màrius Taca

    http://mariustaca.blogspot.com.es/

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  9. Muchas gracias por tu visita a mi blog, María Eva.

    Me gusta el ambiente que creas en tu relato. Me ha parecido estar en esa habitación con ella..

    Un abrazo.

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  10. La mentira nunca suele tener resultados positivos aunque sea como en este caso provocada por el miedo a perder un amor sincero...pero es comprensible y solemos cometer ese tipo de errores que puede hacer que algo tan bello se pierda en un instante.
    Hermosisima la evolucion del relato y la comprension del Alberto al decidir que su amor vale mas que ese "retraso" al contarle ciertas cosas.
    Me fascina tu forma de escribir y la facilidad con la que logras que me meta en los personajes y vivirlo como en primera persona. Felicidades.

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  11. De nuevo yo jeje. Me gustaria enlazar tu blog al mio mediante un pequeño banner, he estado mirando por tu página y no encuentro ninguno y tampoco otra forma de poder contactarte y preguntarte....
    Me he permitido hacer yo uno con el nombre de tu blog pero no me gustaría utilizarlo sin tu consentimiento.
    Te dejo aqui el enlace para que puedas verlo y espero tu respuesta.

    http://i.imgur.com/2BovE.png

    Para cualquier cosa puedes contactar conmigo mediante el correo de mi blog.

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Mandy, sin duda que lo pondré.

      Un abrazo muy grande,

      María Eva.

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  12. Ya te contesté Eva, cualquier problema me avisas.
    Besos.

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