Dicen que el primer amor es el que nunca se olvida, yo disiento, a veces es el último. Dicen que somos lo que recordamos. Dicen que a pesar de ser seres individuales, todos estamos conectados de una forma u otra y que sin los demás no seríamos nada. Dicen que el que pega primero pega dos veces y, dicen también que la sociedad está cambiando. Aunque el pez pequeño nunca le dará un sólo bocado al pez grande, y éste en su habitat seguirá siendo el rey y todos los pececillos lo mirarán con miedo y reverencia y se guardarán sus desprecios para cuando no estén en su presencia. Dicen que el que calla otorga y que es una imprudencia decir según que cosas, pero a veces, los oidos de los pececillos esperan la explicación sin verborrea de los peces grandes y por desgracia, esta nunca llega.
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SIN VOSOTROS ESTO NO SERÍA LO MISMO. GRACIAS POR ESTAR EN ESTE SITIO.
Tranquility
miércoles, 6 de febrero de 2013
jueves, 31 de enero de 2013
A golpes
El primer golpe en el costado derecho la dejó como estaba;
el segundo, un poco más fuerte y con más tino hizo que se su imagen se viera un
poco más clara. Al tercero la bailarina cayó al suelo, le siguieron los
palillos y el torero la miraba desde lo alto recomponiendo su figura tras varias
acometidas más bravas que las del toro que yacía sobre el televisor.
martes, 29 de enero de 2013
Premio
En las últimas semanas he recibido por duplicado el premio Lovely Blog Award de parte de los siguientes blog:
-Magia para todos. La Bruja Feliz
http://labrujafeliz.blogspot.com.es
Muchas gracias Rosa.
-Me gusta la clase de religión.
http://megustalaclasedereligion.blogspot.com.es/
Muchas gracias Carmen López
Después de agradecérselo, tengo que contar cinco cosas sobre mí y entregar el premio a quince blog. Por motivos de tiempo no he hecho esto anteriormente y es el mismo tiempo el que me impulsa a entregarlo a Todos los que los que me visitáis con frecuencia. Es muy difícil decidirme por quince blog. Espero que esto no sea un inconveniente para la aceptación del premio.
1) Uff! Soy testaruda.
2) Amiga de mis amigos.
3) Es difícil hablar de uno mismo, no creéis? Me encanta el mar.
4) Sueño con ser una buena escritora. Tengo muchooo que aprender todavía, apenas sé juntar palabras...
5) Me gustan los perros y los gatos.
6) Gracias, de corazón a todos los que venís hasta este rincón y perdéis un poco de vuestro tiempo leyéndo las cositas que se me ocurren.
Un abrazo grande,
Eva.
sábado, 26 de enero de 2013
A tiempo
Mientras suelto las pastillas en las hierbas altas observo
mi alrededor. Aún duermen todos en la casa.
Los pinos se mecen acariciados por el viento entre las nubes, la nieve
cubre las cumbres con un abrazo blanco. Voy sintiendo un frío que me invade como una ola serena
hasta llegar a mi corazón. Pasa un rato que se me hace eterno y, ya no veo las
nubes, ni los pinos, solo siento unas manos…
viernes, 18 de enero de 2013
Gracias
Dicen que es de bien nacido el que es agradecido, pues bien; yo debería de haber hecho este post hace algunos días pero, por diferentes motivos no ha sido factible realizarlo.
Hace algo más de mes y medio Luna, del blog: Bitácora de Luna y Cosas de Kleo, me pidió si podía participar en un proyecto que tenía para su blog. Había decidido crear una sección en la que entrevistaría a sus seguidores para que el resto los conociese un poquito mejor. Pues bien, yo tuve el honor de ser la primera en inaugurar esa sección en su blog el día 31 de diciembre del 2012. Respondí con gusto a una serie de preguntas que ella muy cortesmente me hizo. Si alguno de vosotros está interesado yo os recomiendo que paséis por sus blog y disfrutéis de ellos.
http://bitacora-de-luna.blogspot.com.es/
http://cosasdekleo.blogspot.com.es/
A pesar de haberle dado las gracias en reiteradas ocasiones sentía y siento la necesidad de hacerlo desde este rincón que es mi casa.
domingo, 6 de enero de 2013
Pensamientos
La ilusión no da de comer,
pero alimenta el alma.

La soledad es el mal de nuestros días,
pero sentirse solo estando acompañado
es morir poco a poco.
Perder la sonrisa y la autocrítica
es la peor de las pobrezas.
jueves, 20 de diciembre de 2012
Felices Fiestas
Gracias a todos los que habéis estado viniendo a este blog para acompañarme en cada uno de mis post.
Gracias por vuestros comentarios y por todo el cariño que me habéis dado.
Gracias por todo lo dado y por lo que me daréis en el futuro.
Por todo eso, mi deseo es que todos tengáis una:
Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo
Un abrazo grande de Paz, Amor y Luz.
lunes, 10 de diciembre de 2012
Yo dubito, ¿tú dubitas?
Me pregunto
si los peces de colores saben que lo son.
Me pregunto si
recortar es una palabra justa.
Me pregunto si los
Miura conocen su valentía.
Me pregunto si los
Mayas eran conscientes de la repercusión que tendría su calendario.
Me pregunto si
algunos políticos duermen tranquilos o necesitan somníferos.
Me pregunto por qué
unos días los aviones dejan estelas que tardan horas en desaparecer y otros… casi
no se les ve.
Me pregunto si los
muñecos de nieve saben que el sol que los hace brillar es su asesino más
despiadado.
Me pregunto si
nuestros hijos crecerán en igualdad sin la inquina de sus padres.
Me pregunto si la
crisis es cuestión de deuda, por qué no hacemos caso a lo que Jesucristo nos
enseñó “perdona nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros
deudores”.
Me pregunto si somos
libres o sólo creemos serlo.
Me pregunto si la
vida es bella por qué encierra tanto sufrimiento.
Me pregunto por qué
algunos tienen miedo a la oscuridad si sólo es ausencia de luz.
Me pregunto si el
loco vive cuerdo o el cuerdo es un loco.
Me pregunto si la
vida es un suspiro, un lamento o un cuento.
viernes, 30 de noviembre de 2012
Insomnio
Todos duermen y yo, intranquilo, me levanto y voy hacia la cocina. Todo sigue en el mismo lugar que hace media hora, nada ha cambiado, la ventana entreabierta deja pasar la luz de la calle. El último vaso de leche reposa sobre el fregadero junto a los otros tres.
Sí es el cuarto vaso de leche que
me he tomado, con su azúcar y un poco de ese café descafeinado de oferta del
supermercado que compra mi mujer. Debería dejar de tomar tanta leche, no me
sienta bien y el médico me ha dicho que no tolero la lactosa, ¿qué sabrá ese?
Toda mi vida la he tomado y me ha sentado bien, desde niño con pan y sin pan,
con azúcar y sin ella, con hambre y sin hambre. Lo que no me sienta bien es
esta maldita vida que llevo siempre trabajando, no he tenido un solo día de
descanso hasta ahora, y claro, a mis años ¿qué voy a hacer ya? “No eres
necesario, vamos a prescindir de ti, es hora de viajar” Cincuenta malditos años
de mi vida en el mismo sitio partiéndome el lomo por sacar la fábrica hacia
delante. El nuevo director ha llegado con fuerza, es duro que te despidan, y,
mucho más cuando es tu propio hijo.
viernes, 23 de noviembre de 2012
La Bailarina
El
ambiente en aquel tugurio invitaba a tomar más de una copa de alcohol.
Bastantes me habría tomado o incluso la botella entera de whisky de no
ser porque había perdido el dinero entre tanto golpe y el trajín de
recorrer inextricables callejones intentando salvar lo que me había
dejado el sicario que me perseguía: mi propia vida. Me planté en mitad
del local intentando encontrar la puerta de los aseos; vi salir a un
hombre de detrás de una cortina que daba paso a un pasillo estrecho y
deduje que al final estarían. Me dirigí hacia allí y encontré lo que
estaba buscando. Abrí el grifo no sin antes mirarme un par de veces en
un espejo carcomido y enmohecido por lo años que solo Dios sabe llevaría
allí colgado. La ceja derecha me sangraba, aún tenía un hilito de
sangre que recorría toda mi cara aunque interrumpido a la altura de la
mejilla. Me lavé y recompuse un poco mi aspecto. Las canillas de las
piernas aún me temblaban del esfuerzo. ¡No estaba acostumbrado a correr!
Me dirigí a la barra donde un camarero de aspecto lánguido servía
licores entre movimientos carentes de toda gracia, preso del
aburrimiento del que lleva muchos años haciendo el mismo trabajo. Me
bebí de un solo trago el whisky que le había pedido. Al principio entró
abrasando la garganta y cuando sentí su calor en mi estomago ya le
estaba haciendo señas para que me sirviera otro. Volví a beberlo de un
sorbo. Sentí como se me aflojaban los músculos poco a poco, cómo me iba
relajando y mi cuerpo iba alcanzando una liviandad extraña para mi. Esa
sensación de relax la rompió una melodía monódica y una bailarina que
vestía una túnica transparente delicadamente bordada apareció en
escena. La mujer era extremadamente bella y, su cabello, como las crines
de un pura sangre negro hacía juego con sus ojos que te invitaban a
seguir cada uno de sus gestos. La cadencia de sus movimientos era
hipnótica y pronto me di cuenta de que la bailarina estaba frente a mi.
El sigilo con el que se movía me embelesaba y hacía que mi sangre
hirviera en mis venas. Ardía en deseos de tocarla. Me sentía mareado por
momentos, un olor a marihuana llegaba a mi olfato y penetraba tan
intensamente como si la estuviera fumando yo mismo. La bailarina se
acercó a mí y me susurró algo al oído que no pude entender. Tenía todos
mis sentidos embotados y eso no era normal; apenas había tomado dos
copas. Yo soy un hombre corpulento necesito mucho más de lo que había
bebido para perder la noción del tiempo como la estaba perdiendo en esos
momentos. Sin embargo, algo rondaba por mi mente, ¿cómo era posible que
aquella mujer se fijara en mi cuando había tantos hombres en el local?
¿Dónde la había visto yo antes? No podía recordar donde la había visto,
estaba seguro de que la conocía de antes. La gente parecía no darse
cuenta de todo lo que estaba sucediendo entre la ella y yo. Asistían
inamovibles al espectáculo, desde el viejo que fumaba su pipa en un
rincón distraído con en el humo, hasta los que estaban en las diferentes
mesas. Tenía la sensación de que todo eso giraba en torno a mí, de que
estaba todo preparado, una déjà vu.
Me
resbalé del taburete en el que estaba sentado y al caer al suelo vi
como dos hombres intentaban levantarme. Cuando desperté me encontré en
una habitación toda acolchada y los dos hombres intentaban ponerme una
camisa de fuerza. Una enfermera de pelo negro insistía en que me
tranquilizase.
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